22.05.2004

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Vea de Rainmy Martínez:
El ajedrez en la literatura
Desorganización Latinoamericana y Ajedrez

 

COLUMNA DE OPINION:


 

05.10.2004. (Ciudad Bolívar, sur de Venezuela)
Nuestro colaborador MN de Venezuela Rainmy Martinez combina sus dos pasiones, la ajedrecística y literaria, para regalarnos sus comentarios y sugeriencias sobre lecturas que ha realizado recientemente.

Por: Rainmy Martínez (M.N. de Venezuela)

El ajedrez en la literatura

Es muy frecuente hallar en poesías, novelas, cuentos y ensayos; imágenes o metáforas relacionadas con el ajedrez para reforzar y/o ejemplificar el argumento, idea u opinión planteado, pero muy pocas veces encontramos una obra cuyo tema central sea el ajedrez. Cuando esto ocurre nos produce, a los ajedrecistas, una curiosidad y deseo inmensos por leer dicho escrito, y es que esa turbación en los sentidos nos proviene al ver que alguien ha escogido un tema para su obra que para nosotros ha sido uno de los grandes motivos de nuestras vidas. A continuación menciono 4 obras en las que el ajedrez se pasea libremente por ellas, las dos primeras son poemas, la tercera es una novela y la cuarta corresponde a una novela corta.

La primera obra que les voy a hablar no puede pertenecer a otro sino al gran maestro de la narrativa Jorge Luis Borges (1899-1986), eterno enamorado del ajedrez y en casi todas sus producciones podemos encontrar mención sobre el milenario juego. Extraigo su muy conocido poema, sobre todo en el medio ajedrecístico, llamado: Ajedrez.

En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores

Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.

Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.

Como el otro, este juego es infinito. (...)
(...) Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
Sobre lo negro y lo blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.

No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.

Dios mueve al jugador, y éste la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?


El poema siguiente pertenece al egipcio Konstantino Kavafis (1863-1933), habla sobre el "peón libre", aquel peón que es visto con mirada de impaciencia o de satisfacción por quien lo posee y a la vez es visto con angustia o gula por el oponente; ese peón libre también llamado "peón pasado" porque no tiene un enemigo de igual rango al frente ni en las columnas contiguas que le impida su avance, pero que las piezas opositoras tienen su mirada puesta directa o soslayadamente sobre él. Por cierto este poema lo extraje de la novela "Vida feliz de un joven llamado Esteban" cuyo autor es el colombiano Santiago Gamboa quien le dedicó 70 páginas al ajedrez en esta novela.

Ese peón avanza con tal soltura
que nos hace pensar que llegando a esa línea
comenzarán sus alegrías y obtendrá sus recompensas.
Encuentra muchos obstáculos en su camino.
Los poderosos lanzan sus armas contra él.
Los castillos le acometen con sus
altas almenas; dentro de sus campos
veloces jinetes pretenden con astucia
impedir su avance,
y por todos lados, desde el campo enemigo
la amenaza avanza contra él.
Mas sale indemne de todos los peligros
y alcanza triunfante la última línea.

Con qué aires de victoria la alcanza
en el momento exacto;
con qué alegría avanza hacia su propia muerte.


El tercer extracto que les muestro pertenece a la novela "El Ocho" escrita por la norteamericana Katherine Neville, novela que narra 2 historias separadas por el tiempo, pero muy unidas entre sí; en la cuales la búsqueda de unas centenarias y poderosas piezas de ajedrez se convierte en una peligrosa misión. Francamente considero que esta novela pertenece a los llamados "best sellers", cuando la estaba leyendo y llegué a la página 200 me di cuenta de la baja calidad de la obra sin embargo, por girar la trama alrededor del ajedrez, pude llegar a duras penas al final de la novela, página 859, sin haber obtenido una frase o razonamiento importante de esa obra. Sin embargo, les extraigo un párrafo el cual muestra que la autora ha rondado el mundo de los torneos de ajedrez y que nos recuerda "los zonales" aquel sistema clasificatorio que se hacía para el campeonato mundial.

Lily se puso en pie y se acercó a mí. Me miró a los ojos y dijo:
___No te imaginas lo que este torneo representa para mí. Hermanold ha convencido a los miembros de la comisión ajedrecística para que el torneo sea puntuable, invitando a todos los GM y a los MI de la zona cinco. Si me hubiera clasificado bien y sumado puntos, podría haber participado en las grandes ligas, tal vez habría ganado, pero tuvo que aparecer Solarin.
Yo sabía perfectamente que las complejidades de la preselección de los ajedrecistas eran un misterio. Aún lo era más la concesión de títulos como los de gran maestro (GM) y maestro internacional (MI). Cabía suponer que en un juego tan matemático como el ajedrez, las pautas de supremacía eran algo más claras, pero lo cierto es que funcionaban como un club de viejos compinches...


Para finalizar extraigo un párrafo de una novela corta del austríaco Stefan Zweig (1881-1942) llamada "El jugador de ajedrez", obra que les recomiendo ampliamente tanto por la calidad literaria como por las descripciones que hace el autor sobre el ajedrez; como muestra un pasaje de esa obra:

"...Pero llamarle juego, ¿no es limitarle injuriosamente? ¿No es también una ciencia, un arte algo sutil que está suspendido entre uno y otro jugador, como el féretro de mahoma entre el cielo y la tierra? El origen del juego del ajedrez se pierde en la noche de los tiempos, y, sin embargo, resulta siempre nuevo; su marcha es mecánica, pero su resultado se debe siempre a la imaginación de los jugadores; está estrechamente limitado a un espacio geométrico fijo, y, sin embargo, sus combinaciones son ilimitadas. Persigue un desenvolvimiento continuo, pero permanece estéril. Es un pensamiento que no conduce a nada, una matemática que no establece nada, un arte que no deja obra, una arquitectura sin materia...Pero ha demostrado, sin embargo, ser más perdurable, a su modo, que los libros o que cualquier otro monumento este juego único, que pertenece a todos los pueblos y a todos los tiempos, y del que nadie sabe cuál de los dioses hizo don a la tierra para matar el tedio, para aguzar el ingenio y estimular el alma."

 

03.10.2003. (Ciudad Bolivar, sur de Venezuela)
El maestro venezolano Rainmy Martínez inaugura su columna de opinión con un tema de actualidad que no deja muy bien parados a los organizadores de torneos en Latinoamérica, que en este momento se están destacando por ser pésimos improvisadores. "Todo esto nos ha colocado a los latinoamericanos en una posición donde somos blanco de señalamientos, los cuales nos ubican como los más desorganizados del planeta, y que no podemos siquiera organizar la cama cuando nos levantamos" es el duro señalamiento de este geólogo que nos invita "a deslastrarnos de ese síndrome que nos está haciendo famosos en el mundo entero".

Por: Rainmy Martínez (M.N. de Venezuela)

Desorganización Latinoamericana y Ajedrez

 

Como el reo que por más que haya cumplido el doble de años de su condena o haber hecho un sinfín de obras

caritativas, jamás podrá expiar por completo su pasado, siendo siempre un ex presidiario para el resto de las

personas, teniendo que llevar en su espalda cruces de sus pesadas miradas. De igual forma nosotros, los

latinoamericanos, tenemos que vivir y aceptar irremediablemente el síndrome de la desorganización,

involucrando éste todos los aspectos: impuntualidad, descuido, desorden, desatención, etc. Y es que ya nos

sentimos incapaces desde cumplir una cita con una bella dama, retardándonos por "x" causa, pasando por el

regalo prometido al hijo si salía bien en clases, resulta que salió excelente pero ...disculpa hijo me agarró esta

quincena sin dinero (pero fuimos incapaces de ahorrar los meses anteriores); hasta de hacer eventos de gran

importancia.

CASO CONTINENTAL DE BUENOS AIRES

Con esto último quiero referirme al recién culminado "Continental de Ajedrez" celebrado en

Buenos aires, Argentina; donde en el mismo día de la inauguración se cambiaron el sitio y calendario de juego,

modificándose a su vez este "nuevo calendario" en las horas de juego de algunas rondas horas antes de que

empezaran, y hasta un día de descanso no esperado vino como el maná después de la 2da ronda. Todo bajo

la excusa de "...bueno, entiendan...está comenzando el evento y es lógico que todavía hayan situaciones que se

escapen de nuestras manos, recuerden que estamos en latinoamérica". Y es que contemplamos pasivamente,

cual espectadores, el desarrollo de los acontecimientos esperando a que ellos mismos, por obra divina, se

organicen y agarren la ruta trazada; como que si dicha estructura u organización tuviera vida propia,

enajenándose de nuestro control y eligiendo sus propias decisiones; por lo cual debemos esperar

sumisamente a que ese "ogro" se calme y decida continuar en paz al lado nuestro. Todo esto nos ha colocado

a los latinoamericanos en una posición donde somos blanco de señalamientos, los cuales nos ubican como los

más desorganizados del planeta, y que no podemos siquiera organizar la cama cuando nos levantamos.

EN REPUBLICA DOMINICANA

El año pasado tuve la oportunidad de viajar a República Dominicana para jugar en principio un par de torneos

consecutivos, por lo cual compre pasajes con la vuelta después que ambos terminasen. Mientras estoy jugando

el 1er torneo me entero que no se sabía si se iba a realizar el 2do, pese a que en la invitación figuraban los dos

eventos, unos decían que sí, otros que no, y los más cautelosos se mostraban escépticos. En la mañana del

último día de partidas le pregunté a los diferentes grupos organizativos y me dijeron que el torneo

definitivamente no se iba a realizar, por lo cual fui raudamente al aeropuerto, cambié la fecha de regreso para

el siguiente día teniendo que pagar las multas correspondientes a dicha alteración. En la noche de ese día, en

la ceremonia de clausura, escuché rumores que afirmaban que sí se iba a realizar la competencia, lo cual me

pareció a broma, no teniendo tiempo ni de sonreir ya que en la mañana siguiente me confirmaron "los

organizadores" que el torneo iba a empezar el día siguiente invitándome a que me quedara a jugarlo, yo les

dije que ya tenía demasiado con la desorganización imperante, y que me iba ya que no podía imaginar la cara

que iba a poner el vendedor de los pasajes, ni mis fondos, al querer de nuevo cambiar el retorno a la fecha

original.

ME RESISTO A SER DESORGANIZADO

Me decidí a escribir este artículo porque como ajedrecista y latinoamericano me resisto a ser desorganizado,

al desorden; incluso el vocablo ajedrecista lo considero antónimo de desorganizado. Ya que viéndolo bien,

para llevar a cabo algo como se planificó sólo se tiene que ser sincero y realista demarcando sus propósitos y

alcances, no dejando que nuestra ambición de "brillar" nos conduzca a fijarlos fuera de nuestro dominio. Así

que invito a deslastrarnos de ese síndrome que nos está haciendo famosos en el mundo entero, y que se nos

ha convertido en gentilicio, y poner una sinceridad bastante realista, no tan sólo entusiasmo, a todos nuestros

proyectos; bien sea para invitar a una bella dama a cenar (escogiendo no sólo el restaurant de acuerdo con la

belleza de la convidada sino también con nuestro bolsillo), entregarle a nuestro hijo el regalo en la fecha

prometida o realizar un evento de ajedrez a la altura de la calidad de nuestros pueblos

Rainmy Martínez
M.N. Venezolano
Geólogo
Estudiante Postgrado de Administración de Empresas
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Mejor Junior 1988,1989
Mejor Juvenil años 1990, 1991
Clasificado para el Torneo Final de Máxima Categoría años: 1990,1991 y 2001 ( en este torneo clasificó después de 10 años de inactividad a nivel nacional y en ninguno de los tres pudo participar)

Desde el 2001 retomó el ajedrez compartiéndolo con su actividad profesional (geólogo) y actualmente está sumido en sus estudios de postgrado combinándole participaciones internacionales frecuentes.
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