¿Porqué el Ajedrez?

La naturaleza del juego es eminentemente intelectual y se apoya principalmente en elementos que regulan o estimulan el intelecto: memoria, imaginación, creatividad, concentración, organización, proceso de toma de decisiones, capacidad analítica, etc. ejercicios que al ser repetitivos pueden llegar a constituir práctica habitual en otras situaciones, en aumento de la autoestima y en una mayor seguridad en sus actos y decisiones.

 Igualmente, comportamientos éticos positivos (Valores) inherentes al deporte como son la gallardía en la victoria o derrota; temple para superar situaciones adversas; respeto por las leyes y reglamentos aún al mas alto precio como puede ser considerada la derrota; deseo de superación; autocrítica. Además de dispensar una sana recreación y una buena utilización del tiempo libre.

 La suma de todos estos reconocimientos, que ya han sido dados en el ámbito científico y en pruebas de campo, le conceden al practicar el ajedrez un inestimable valor formativo y un gran apoyo pedagógico , especialmente, en aquellas etapas en que se a moldea el futuro ciudadano en nuestros centros educativos.

 ¿En la practica, cómo se lograrían estos objetivos formativos y pedagógicos?

 Primordialmente, la idea consiste en restarle importancia a la mecanización de la enseñanza del movimiento de las piezas y en cambio hacer, desde la iniciación de la enseñanza del juego, énfasis en la comunicación y perfecta asimilación de la naturaleza del ajedrez o conceptualización: su "aji", su "picante".

Que la persona que se asome a la ventana del ajedrez aprecie desde un comienzo en que consiste: vea que su imaginación y creatividad vuelan en búsqueda de las amenazas y defensas que su adversario fragua en cada movimiento en su camino; vea que un movimiento puede ser únicamente el primer peldaño de una escalera que lo lleva a la feliz culminación de una idea; a sentir el sabor gratificante del hallazgo de una solución obtenida por el mismo ( ¡Eureka ¡, la encontré. ¡Lo hice! ); que debe ser tremendamente responsable con las piezas o trebejos puestos bajo su cuidado; a respetar a "raja tabla" las leyes o reglamentos del juego.

 Estos objetivos de enseñanza de los rudimentos se pueden obtener por medios muy elaborados que estimulan estas facetas antes de llegar a los primeros encuentros amistosos. Llegar a la interiorización de la naturaleza del ajedrez y del movimiento de las piezas en una forma mas profunda, lógica y productiva desde el punto de vista educativo.