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  10.11.2011

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  • Boris de Greiff (1930-2011)
 
 

 

MAS SOBRE EL FALLECIDO MAESTRO BORIS DE GREIFF

10.11.2011. (Bogotá, Colombia) Tomado del EL TIEMPO de Bogota, por el MF Sergio Gonzales.

Perfil del ajedrecista, por el Maestro de la Federación Internacional Sergio González

Una pagina dedico el diario EL TIEMPO recordando al fallecido Maestro De Greiff.Continuacion artículoMurió el Maestro Boris de Greiff en la mañana del pasado lunes 31 de octubre y tan pronto lo supe una multitud de recuerdos florecieron. Fue en otra mañana (la de un año impreciso de finales de los 60) cuando tuve, sin saberlo, mi primer contacto con el Maestro, en una esquina del parque de Bello (Antioquia), al encontrar por azar, en una vitrina de una droguería, la revista Alfil Dama.

Atrapado, como estaba, por las incógnitas del ajedrez, devoré con avidez todas las páginas de esa publicación, que para mí, un imberbe principiante en las lides de la ciencia y el arte, era asombrosa. Hacer una revista de ajedrez era toda una osadía. Lo es ahora, lo fue más en esa época. Ese solo hecho ya refleja lo que fue el Maestro Boris Segismundo de Greiff para nosotros, habla de su legado y de la enorme deuda que hemos contraído con él. De Greiff lo hacía todo en Alfil Dama: era editor, redactor, corrector, gerente, distribuía, diseñaba y vendía.

Su tío, Otto de Greiff, le daba una mano con las traducciones. Así llegaron a nosotros artículos de Lasker, el famoso análisis que Alekhine hizo de su rival Capablanca, las partidas de Fischer en su asombroso ascenso al trono del ajedrez y muchos otros más. De la mano del Maestro, el ajedrez colombiano abrió una ventana para ver la compleja belleza del mundo de las 64 casillas.

¿Y por qué Alfil Dama? El título de la revista está cargado de significados. En el ajedrez, el alfil negro del flanco de la dama es calificado de "ominoso". No es para menos. A menudo este alfil (especialmente en el gambito de la dama) queda en una lamentable posición, encerrado por sus propios peones; es, por lo tanto, una figura excluida del juego, casi inútil, aunque esto es una apariencia. Con frecuencia, el ominoso alfil es vital para la defensa y sostén de la posición. El título es, así lo asumí, un mensaje contra la intolerancia y la discriminación. Un reconocimiento a los excluidos del juego.

Nació Boris Segismundo de Greiff Bernal el 13 de febrero de 1930 en Medellín y, como se registra en la solapa de uno de sus libros, "empezó a jugar al ajedrez antes de empezar a hablar". Campeón nacional a los 21 años, medalla de oro individual en la Olimpiada de Haifa, Israel, en 1976, y la medalla de plata en Niza, Francia, 1974. Participó en 15 ediciones de la Olimpiada de Ajedrez, en 9 de las cuales integró el equipo colombiano.

La pasión por el ajedrez lo llevó a enfocarlo desde diversos
ángulos. Como periodista, con su maravillosa revista Alfil Dama y como columnista de diversos medios. Recuerdo con admiración de discípulo sus columnas en EL TIEMPO, donde seguí paso a paso los sucesos del ajedrez mundial. Sus comentarios del duelo Fischer-Spasky, en 1972, cuando EL TIEMPO instaló en la sede de la Jiménez un tablero gigante, donde el maestro Boris analizaba para los desconcertados peatones los diversos vericuetos de las partidas. El memorable cubrimiento del encuentro entre Carlos Cuartas y Miguel Cuéllar, los héroes del momento. Sus análisis y comentarios de los diversos torneos internacionales y olimpiadas.
Luego, en los 90, sus columnas semanales en la revista Cromos.
En años más recientes, sus libros: Las 500 grandes partidas de la historia, (Planeta, 2002), Jaque al olvido (El Navegante Editores, 2004), Mil y una partidas (Panamericana, 2006). Un colosal esfuerzo periodístico y literario quizá no suficientemente reconocido en el medio, porque si Boris de Greiff fue protagonista del tablero en el ajedrez nacional durante más de tres décadas, como historiador, periodista y escritor tuvo una amplia reputación internacional, como que fue miembro fundador de la Aipe, Asociación Internacional de Periodistas del Ajedrez.

Gracias a su prodigiosa memoria, De Greiff podía citar con precisión fechas, acontecimientos y detalles de los diversos acontecimientos ajedrecísticos. Era un placer ser su contertulio y escuchar su narración que hilaba la vida de Philidor, en la Francia del siglo XVIII, a las reñidas partidas de Eduardo Zalamea o Luis Augusto Sánchez en el café Automático o en el café Europa de la Bogotá de mediados del siglo XX.

En 1978, ya retirado de la competencia deportiva, recibió el título de Árbitro Internacional. En este campo, que combinó con el de organizador, Boris actuó con destacada eficacia en los torneos internacionales de Tunja y Bogotá, en los mundiales juveniles de Tunja 1989 y Medellín 1996, y en el I Festival de la Universidad Central, su última actuación como primer juez de un torneo internacional. Fue, además, uno de los árbitros principales en varias olimpiadas de ajedrez. Su reputación como historiador, periodista y árbitro fue de tal envergadura que la Fide lo nombró miembro honorario en el 2002.

Sería agotador el solo mencionar la cuantiosa actividad de un ser tan vital, que estuvo presente en más de 60 años del ajedrez nacional y que tiene un reconocimiento internacional como pocos.

¿Quién se atrevería a corregir a Kasparov? De Greiff lo hizo con autoridad, cuando el mejor ajedrecista de todos los tiempos incurrió en una imprecisión en uno de los tomos de la monumental obra Mis geniales predecesores. Kasparov lo reconoció y lo agradeció, mencionándolo en un tomo posterior.

No conozco de alguien, en el ámbito del ajedrez, con un rol semejante al de Boris. Tampoco sé de alguien que lo equipare en generosidad con sus conocimientos y con lo que algunos llaman "caballerosidad", una virtud que parece perdida. Pero, sobre todo, lo que más me sorprende es el calificativo de "Maestro". Está hecho a su medida. Pocos como él lo merecen tanto.


 

Nuestro colaborador Eduardo Bermúdez B. Por: Eduardo Bermúdez B.
Universidad del Atlántico
Barranquilla, Colombia
BORIS DE GREIFF, 1930- 2011

02.11.2011. (Barranquilla, Colombia) Por Eduardo Bermudez Barrera, Universidad del Atlántico Barranquilla, Colombia

INICIOS DE UN BRILLANTE JUGADOR.

Los inicios de Boris de Greiff en el ajedrez van de la mano de su tío, el musicólogo, matemático y ajedrecista, Otto de Greiff, quien lo llevara, a sus escasos nueve años, a presenciar las exhibiciones de simultáneas que el campeón mundial Alexander Alekhine ofreciera en Bogotá en 1939. También su padre el poeta León De Greiff, fue un gran aficionado al ajedrez. Doce años después de presenciar las simultáneas del Campeón Mundial Alekhine, ya en 1951, Boris de Greiff se coronaba como Campeón Nacional de Colombia. Su pasión por el juego ciencia lo llevó como jugador a integrar del equipo colombiano en nueve Olimpiadas (1954, 1956, 1958, 1966, 1970, 1972, 1974, 1976 y 1978). De Greiff es uno de cinco maestros colombianos que jugaron más de un centenar de partidas en olimpiadas (Miguel Cuéllar, Carlos Cuartas, Gildardo García y Alonso Zapata, completan el quinteto). Es, además, el único colombiano, hasta el presente, en ganar dos medallas olímpicas al obtener la medalla de plata como cuarto tablero en Niza, 1974 y la de Oro como mejor tablero reserva, en Haifa 1976. Entre los maestros de ajedrez colombianos, aun mantiene el record de mayor número de partidas consecutivas (22) sin perder en justas olímpicas. Sobre este último punto hay que decir que el record absoluto lo detenta el ex campeón mundial Tigran Petrosian quien alcanzó 95 partidas consecutivas sin conocer la derrota y para Latinoamérica, el GM argentino Julio Bolbochán, quien completó 50 partidas sin inclinar su monarca.
De entre las numerosas anécdotas en la carrera ajedrecística de Boris, hemos de decir que, luego de finalizada la Olimpiada de Moscú de 1956, el GM Miguel Najdorf le solicitó a de Greiff que lo acompañara como analista para el torneo en Memoria de Alekhine. En Moscú, tuvo ocasión de compartir con los mejores jugadores del momento entre ellos, el campeón mundial Mikhail Botvinnik, frente a quien Najdorf lo presentó como el hijo del “Pushkin colombiano”. Se refería sin duda el maestro polaco argentino, al célebre poeta  León de Greiff, quien, según se cuenta, hacia finales de los años cuarenta, enseñara a mover las piezas de ajedrez al premio Nobel de Literatura, 1982,  Gabriel García Márquez, lo cual si bien no lo convirtió en ajedrecista, sí le hizo tomar en alta estima el juego ciencia, como se puede constatar leyendo varias de sus celebradas obras literarias.

SUS TITULOS Y MEJORES ACTUACIONES

De Greiff enfrentando a Mijail Tal en el Interzonal de Portoroz, una de sus fotos preferidas.Boris obtuvo el título de Maestro internacional al ganar el Zonal Centroamericano y del Caribe en Caracas en  el año de 1957. Ello le dio el derecho a participar en uno de los eventos históricos más importantes del siglo XX: el torneo Interzonal de Portoroz de 1958. Decimos que este Interzonal fue histórico porque significó la consagración de dos figuras extraordinarias del ajedrez del siglo XX: Miguel Tal, quien allí inició su meteórica carrera hacia la cima del trono de Caissa y Bobby Fischer, quien se convirtió en el más joven candidato al título mundial de ajedrez. Boris De Greiff  ha sido el colombiano que ha compartido con mayor número de campeones mundiales de ajedrez como: Smyslov, Tal, Petrosian, Spassky y Fischer, contra quienes se enfrentó directamente en torneos internacionales o, Alekhine, Euwe y el mismo Spassky por sus visitas a Colombia y  Botvinnik, Karpov, Kasparov, Anand, Kramnik, en calidad árbitro y/o participante en las olimpiadas.
De entre sus múltiples participaciones internacionales nos parece indispensable mencionar un testimonio gráfico de inestimable valor para el ajedrez orbital el cual apareció en la revista inglesa “Chess”, como portada  de Junio, 1962, en donde el maestro colombiano aparece jugando su partida del Torneo Capablanca en Cuba, en el citado  año, contra el entonces el joven campeón soviético Boris Spassky y de mirón, como en cualquier  sala de ajedrez que se respete, justo después de la jugada 18 de las negras, aparece un aficionado de tabaco y boina  mejor conocido como Ernesto "Che" Guevara.  El “Ché”, como funcionario de altísimo rango del gobierno cubano de entonces,  fue uno de los principales impulsores de los famosos torneos Capablanca In Portada de Chess con la participacion de un personaje mundial, El Che Guevara.Memorian, los cuales han seguido realizándose ininterrumpidamente desde hace más de medio siglo, para bien del ajedrez latinoamericano y mundial.

PERIODISTA Y ARTICULISTA BRILLANTE

 Boris De Greiff  fue también un reconocido escritor profesional de ajedrez, sus brillantes columnas  en periódicos y revistas de gran circulación, comentaron por varios decenios, de manera muy amena la escena ajedrecística nacional e internacional, intercalando en ocasiones espléndidas anécdotas en muchas de las cuales fue protagonista o testigo de excepción, con sesudos problemas o las brillantes combinaciones que publicó en su propia revista Alfil Dama, en su Columna del periódico El Tiempo o en la de la revista Cromos. Toda esta labor se constituyó en gran deleite  para los innumerables de lectores aficionados al juego ciencia en Colombia e Hispanoamérica.

De Greiff fue nombrado árbitro internacional en 1978, oficio que desempeño en múltiples torneos internacionales y para el año 2002, la Federación Internacional de Ajedrez FIDE le concedió el diploma de Miembro Honorario. De entre sus centenares de partidas, es menester que señalar algunas que han sido meritorias al ser publicadas en importantes medios ajedrecísticos mundiales a saber:
La revista alemana Schach-Eco, publicó en enero de 1955, bajo el título: “Brief aus Kolumbien” (carta desde Colombia), un artículo sobre el ajedrez en Colombia. Con el artículo apareció la partida que Boris de Greiff le ganó al maestro venezolano De Lara en el Zonal de Caracas, 1954, destacando la posición final con un diagrama antes de la decisiva 29. Db5! jugada con la cual el joven y hábil táctico ajedrecista colombiano aprovechó la debilidad en octava fila de las piezas negras.
En el libro de la Olimpiada de Ámsterdam 1954, apareció también su victoria contra el alemán Lothar Schmid. Los elogiosos comentarios a esta producción del por entonces joven maestro colombiano los hizo el ex-campeón mundial Max Euwe. Allí Euwe pondera muy positivamente las virtudes ajedrecísticas del ajedrecista suramericano quien, por transposición, termina conduciendo magistralmente un ataque Keres en la siciliana y con su “bonito sacrificio” de la jugada 21, logra obtener una ventaja decisiva.

MEJORES PARTIDAS

El maestro ruso Yudovich, comentó, en los boletines soviéticos sobre la Olimpiada 1954, su interesante victoria sobre el maestro suizo Edwin Bhend. La revista argentina Ajedrez destacó su brillante partida contra el maestro Idígoras del Torneo Mar del Plata, 1955. David Bronstein seleccionó, para comentarla en su libro “200 partidas abiertas”, su partida de Portoroz contra de Greiff en la cual este le jugó la Ruy López, variante Steinitz, para anotarse unas honrosas tablas.
Su victoria contra Bent Larsen en el Interzonal de Portoroz, le debe mucho, según contaba el propio de Greiff,  a su analista y amigo, el MI Luis A. Sánchez. En el libro del torneo del torneo Gligoric y Matanovic  comentan que el final de damas debía ser tablas, pero como Larsen ya por aquella época solo jugaba por el punto completo, terminó recibiendo mate. Finalmente, la prestigiosa revista Shajmaty, publicó en una selección de las mejores partidas del Torneo Capablanca, 1973, su brillante partida contra el MI cubano Joaquín Díaz. Allí el antillano, con fama de combinador, terminó combinado por el ya veterano maestro colombiano. El algoritmo del maestro de origen paisa fue bastante claro: buena información teórica en la apertura, como se puede observar en su partida contra Amador Rodríguez  en el torneo Capablanca 1974, -con la misma variante Tartakower de la defensa Ortodoxa que jugaran Fischer y Spassky en la sexta partida del Macht de 1972- y suficiente habilidad combinativa para mantenerse alerta, como en la citada partida contra Joaquín Díaz.

SU LEGADO ESCRITO

En los últimos lustros de su ajedrecística vida, Boris de Greiff se prodigó en publicaciones de libros que deben considerarse como su mejor legado para el ajedrez nacional e internacional. De entre ellos cabe destacar títulos como: “Grandes partidas del siglo XX”, “Mil y una partidas” y “Jaque al Olvido”, este último con prólogo del ex presidente Belisario Betancur, es una maravillosa contribución a la historia nacional del ajedrez.
Más información.


FALLECE EN BOGOTA EL LEGENDARIO MAESTRO INTERNACIONAL BORIS DE GREIFF (1930- 2011)

31.10.2011. (Bogotá, Colombia) Por MF Juan Minaya
En su apartamento ubicado en un elegante barrio del norte de Bogotá, falleció en la mañana de este lunes, a la edad de 81 años, el legendario maestro internacional de ajedrez colombiano Boris de Greiff Bernal, cuya ceremonia de cremación se llevara a cabo en los Jardines del Recuerdo a las 10 de la mañana de este martes.

Este inquieto maestro nacido en Medellín en 1930 lleno por seis décadas la historia del ajedrez nacional: como precoz jugador, luego de su inicio como el mejor jugador del prestigioso Colegio de San Bartomé, ganó su único titulo de campeón nacional a los 21 años y, junto con los tambien desaparecidos MI Miguel Cuéllar y Luis Augusto Sánchez obtuvo los mejores éxitos del naciente ajedrez colombiano de las décadas de los cincuentas y sesentas, cuando se retiró del ajedrez activo, para seguir con su prosa literaria, heredada de su padre el famoso poeta León de Greiff, en sus leídas notas en el periódico El TIEMPO de Bogotá durante mas de treinta años.

Luego de su desempeño en dos ocasiones como monitor de la Liga de Ajedrez de Bogotá, ejerció la Secretaria General de Coldeportes, llamado por Mike Forero Nougués,durante cerca de diez años,que le mereció un estado pensional digno, De Greiff estuvo un tiempo vinculado a la Federación Colombiana de Ajedrez donde sacó importantes tareas para el progreso del ajedrez colombiano continuando con sus aportes periodísticos esporádicos para el TIEMPO y la revistas CROMOS Y SEMANA de Bogotá. Igualmente, En esta primera parte del siglo, dejó imprimida sus numerosos recuerdos y anécdotas vividas en el ambiente nacional e internacional del deporte escaqueado en sus libros: Grandes partidas del siglo XX (2000), Las 500 grandes partidas de la historia (2002), Jaque al olvido (2004) y Mil y una partidas (2006). La revista Alfil Dama "que se publicaba cuando se podía ", de gran riqueza técnica y literaria, era muy esperada por los aficionados y se constituyó durante mucho tiempo en la "niña de sus ojos".

Este enorme cariño hacia el ajedrez contrasta con su prematuro retiro del ajedrez activo hacia el principio de la década de los setentas cuando todavía poseia un nivel técnico magistral aceptable y donde sobresalía su extraordinaria memoria para recordar la teoría del juego, muy extensa desde esa época, que solía tener al día con la enfermiza compra de cuanto libro interesante fuera publicado casi sin importar el idioma pues dominaba el ruso, alemán, francés e inglés. En este aspecto llegó a tener la mejor biblioteca colombiana, en cantidad y calidad, que para fortuna de los jugadores antioqueños fue heredada por la Liga de esa región del país.

Boris ganó su título de Maestro Internacional al ganar el Zonal Centroamericano realizado en Caracas 1957 que le daría el derecho a tomar parte en el Interzonal de Portoroz, antigua Yugoslavia, que significó a la postre su mejor figuración internacional. También recibio por la FIDE en 1978 el título de Arbitro Internacional que lo habilitaria para dirigir importantes competencias de los ciclos eliminatorios por el titulo mundial.

Muy seguramente nos quedamos muy cortos al escribir sobre la infinidad de anécdotas e historias, unas gratisimas y otras no tanto, con nuestro compañero de batallas que hoy ha desaparecido dejando una notable trascendencia y recuerdo en todos los que tratamos a este personaje que dominaba todos los escenarios con su simpatía y tertulia contagiosa.

Boris de Greiff jugó para Colombia en nueve olimpíadas de ajedrez . [ 1 ]

Ganó la medalla de oro individual en Haifa 1976, y la medalla de plata en Niza 1974.

Se le concedió el título de Maestro Internacional en 1957 y árbitro internacional en 1978. [ 2 ] Fue elegido Miembro de Honor de la FIDE en 2002.


Para su esposa Amira Poveda, sus hijos Boris Akiba y Jaime y toda su Familia van nuestra condolencias por esta pérdida irreparable y para el GRAN BORIS, paz en su tumba.


Mas informacion: http://en.wikipedia.org/wiki/Boris_de_Greiff